Atrévete a equivocarte.
Aprender de los propios errores es una estrategia de peso para tener éxito en el mundo de la empresa. Sin embargo, a las empresas les resulta complicado apostar por esta estrategia arriesgarse a no tener miedo a fracasar y a tener el suficiente margen de confianza en una aventura empresarial durante suficiente tiempo como para poder darle la vuelta al fracaso en una sociedad que condena el error y que no ve en el fallo una oportunidad, mucho menos una ventaja competitiva.